En el año 2000 Dios la coloca en el corazón de un visionario que finalmente en el año 2002 plasma en documentos públicos con sus estatutos que le regirán durante su funcionamiento y recibe su primera personería Jurídica como Corporación Cristiana Internacional y da inicio de actividades la Escuela Superior de Teología. Tres años después (2005) nace Jurídicamente la Corporación Iberoamericana de Estudios Teológicos, pero este nacimiento jurídico precedió en un par de años al efectivo funcionamiento de la Facultad de Teología (Educación Básica y Técnica).

Consientes de la necesidad de educación, primeramente en convenios con universidades cristianas, se otorgaron títulos profesionales en ciencias teológicas y psicología en consejería familiar al pueblo de Dios, pero nuevamente Nuestro Creador permitió que tuviéramos nuestra propia universidad virtual (y de esta forma llegar a todos los rincones donde se encuentre a necesidad ya que hay Iglesias ubicadas en sitios de difícil acceso) que se empezó a gestionar hasta que en el año 2011 dieron el aval.

La Iglesia Cristiana reformada necesita educación básica primaria, secundaria, y mucha educación teológica para formar Ministros idóneos que no tengan de que avergonzarse ante una sociedad que demanda idoneidad y responsabilidad que solo se adquieren por medio del conocimiento amplio y suficiente de los principios Bíblicos establecidos por nuestro Creador para una sociedad que avanza en el pecado y demás hábitos y costumbres anti bíblicas qué finalmente conducen a la muerte espiritual y condenación eterna.

DIRECTORES FUNDADORES:
Dr. Edgar Eduardo Prada Pradilla – Presidente
Dra. Miryam Bustamante de Prada – Vicepresidente

CONFESIÓN DE FÉ

Las Sagradas Escrituras
Creemos que Las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento son inspiradas por Dios, palabra por palabra, sin error en sus manuscritos originales, y son la revelación completa de la voluntad de Dios para salvación y vida. Son la suprema autoridad en todo asunto. (2 Tim. 3:16,17; 2 Ped. 1:20-21; Mateo 5:18; Juan 16:12-13).

La Trinidad
Creemos en un Dios, trino y uno, el cual existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo; que estos son iguales, eternamente, juntos en su ser, idénticos en su naturaleza, iguales en su poder y gloria, teniendo los mismos atributos y perfecciones (Deut. 6:4; 2 Cor. 13:14).

La Persona y Obra de Jesucristo
Creemos que el Señor Jesucristo, eternamente verdadero Dios, llegó a ser hombre, sin dejar de ser Dios, habiendo sido concebido por el Espíritu Santo y nacido de la Virgen María, para que Él revelara a Dios y redimirá al hombre pecador.(Juan 1:1,2,14; Lucas 1:35).
Creemos que el Señor Jesucristo cumplió nuestra redención por medio de su muerte en la cruz como representante, de sacrificio vicario y substituto; y que nuestra justificación está asegurada por su resurrección de entre los muertos, la cual fue literal y corporal. (Rom. 3:24-25; 1 Pedro 2:24; Efes. 1:7; 1 Pedro 1:3-5).
Creemos que el Señor Jesucristo ascendió al cielo, y ahora está exaltado a la diestra de Dios, donde, como nuestro Supremo Sacerdote, Él cumple el ministerio de Representante, Intercesor, y Abogado (Hechos 1:9-11; Hebreos 9:24; 7:25; Rom. 8:34; 1 Juan 2:1-2).

La Persona y Obra Del Espíritu Santo
Creemos que el Espíritu Santo es una persona que convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio; que Él revela a Cristo a los hombres y les da la habilidad para creer; y, que Él es el Agente sobrenatural en la obra de regeneración, bautizando cada creyente en el Cuerpo de Cristo, morando en ellos y sellándolos hasta el día de redención (Juan 16:8-11; 2 Cor. 3:6; 1 Cor. 12:12-14; Rom. 8:9; Efes. 1:13-14). Creemos que El guía a los creyentes a toda verdad, los unge y les enseña, y que es un privilegio y un deber que todos los redimidos estén llenos del Espíritu. (Juan 16:13; 1 Juan 2:20,27; Efesios 5:18).

La Depravación Total del Hombre
Creemos que el libro de Génesis presenta una historia precisa del origen del hombre, la caída de Adán y Eva, y por consiguiente, la entera raza humana, el diluvio universal, el llamado de Abraham, y el origen del pueblo escogido por Dios, Israel. Incluido en esto está nuestra creencia que la creación especial del universo, consistiendo de tiempo, espacio, y materia, fue cumplida en seis días literales y de veinticuatro horas cada día, como está detallado en Génesis, capítulo uno.
Creemos que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, pero a través del pecado de Adán, la raza humana cayó, y heredó una naturaleza pecaminosa, y se apartó de Dios; y, que el hombre es depravado completamente, y, por sí mismo, sin poder para sanar su condición perdida (Gen. 1:26-27; Rom. 3:22-23; 5:12; Efesios 2:1-3,12; Sal. 51; Gen 5:2).

La Salvación
Creemos que la salvación es un don de Dios y llega al hombre por la gracia y es recibida por medio de la fe personal y sincera, fe en la muerte y la resurrección del Señor Jesucristo, quien derramó su sangre preciosa en la cruz del Calvario para el perdón de nuestros pecados. (Efesios 2:8-10; 1 Cor. 15:1-5; Efesios 1:7; 1 Pedro 1:18-19).
Creemos que aunque la muerte y resurrección de Cristo es una provisión suficiente para la salvación de todo ser humano, sólo los que utilizan fe tendrán perdón de su pecado y recibirán vida eterna. Los que ejercitan tal fe son, entonces, regenerados, bautizados en Cristo, y les es otorgada toda bendición espiritual en Cristo. (1 Juan 2:2; 1 Cor 15:1-4; Efesios 2:8-9; Tito 3:5; Rom. 6:3-4; Efesios 1:3).